Sergio «el ruso» Karakachoff, hoy volvemos a homenajear su memoria.

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Una vez más nos toca honrar la vida de aquellos que perecieron luchando contra las injusticias que este país ha tenido que atravesar a lo largo de su historia. Es por eso que este 10 de septiembre homenajeamos la memoria de Sergio Karakachoff. “El ruso” como solían llamarlo sus amigos de militancia, fue un luchador incansable por la transformación de la realidad social, el cual solía decir que “Un militante no es un héroe. Simplemente quiere vivir. Simplemente no se conforma con aceptar que otros han decidido ya su vida, su futuro, sus módicas ambiciones y su muerte”.
Aquellos que lo escucharon dicen que nunca descuidaba una tribuna para poder hacer llegar sus ideales a los jóvenes militantes de los rebeldes 60 y 70, muchos de los cuales recuerdan su aporte aquella plataforma electoral del Movimiento de Renovación y Cambio, del quien era fundador, la cual hablaba de liberación nacional, emancipación económica, revolución política, actitud humanista, Estado representativo y participativo, cambio social y desarrollo integral, antiimperialismo y lucha anti oligopólica.
Como periodista no se cansó de denunciar las atrocidades cometidas por la dictadura cívico-militar, las que plasmó en su diario, el cual llamo “En Lucha”. Como abogado, Karakachoff fue un férreo protector de los derechos de los trabajadores y un tenaz defensor de los DDHH, los cuales defendió presentando innumerables habeas corpus durante la última dictadura. Dando sus últimos suspiros de vida en la defensa de estos ideales. Seria por su pasión militante, por su acción transformadora o por su defensa en los DDHH, o tal vez la fusión de esas cualidades que se unían en su persona, que llevaron a que un grupo de tareas de la fascista CNU lo secuestrara junto con su amigo Domingo Terrugi, y los asesinaran, en el camino entre las localidades de La Plata y Magdalena.
Podrán haber esparcido su sangre en la tierra, pero no pudieron impedir que aquellos jóvenes que tuvieron el honor de escuchar a Karacachoff y el poder de su retórica combativa, hicieran de sus ideales una antorcha que se mantiene encendida hasta nuestros días y que mantiene vivo el ideario del reformismo radical.
En la vieja República Romana el famoso filósofo romano Cicerón plasmó sobre la piedra una frase que dice “La muerte es terrible para aquellos con cuya vida se extinguen todas las cosas; no lo es ciertamente para aquellos cuya gloria no puede fenecer.”

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